jueves, 17 de diciembre de 2009

Contra Jaime Gil de Biedma



De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación —y ya es decir—,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colemena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?
Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.
Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
—seguro de gustar— es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.
Si no fueses tan puta!
Y si yo supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.
A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!







Jaime Gil de Biedma




martes, 15 de diciembre de 2009

Es lo que tiene...


Me tenía que pasar... Conociéndome, tenía que meter la pata. De natural suelo ser un poco torpe, además me pongo nervioso en circunstancias complicadas y claro, dejas de controlar y acabas haciendo exactamente lo contrario de lo que querías. 


Para que me entendáis os voy a poner un ejemplo: Sin ir más lejos os voy a explicar lo que me ocurre cuando conozco a un chico que me gusta: No sé cómo pero siempre digo lo que no debo y mientras más me atrae, más nervioso me pongo y más se enreda todo. La frase inadecuada aguarda en mis labios como un líquido a punto de rebosar  y no sé por qué extraño fenómeno, la gota que lo colma, siempre acaba cayendo. Os explicaré lo que me ha ocurrido en  más de una ocasión después de haber pasado la noche con alguien interesante... (Sí, sé que esto va acerca de mi virginidad, pero ya os he dicho que no es del todo cierta, es solo que nunca he repetido con nadie...) Pues en el momento de la despedida, no me aguanto y pregunto ¿Cuándo nos vemos otra vez?  (Ya voy mal si soy yo el que lo tiene que preguntar) Él: "No lo sé" (Respuesta que denota evidentemente que no está interesado en seguir viéndome o al menos que prefiere distancia). Mi respuesta (En lugar de callar y marcharme para dejar las cosas fluir) ¿Qué tal el finde que viene? El: "No puedo , estoy ocupado". Yo: "No pasa nada, si no es el finde, entre semana". Él: "Estoy hasta arriba de trabajo". (Yo ya sé que la cosa va mal pero aún así no puedo cerrar la boca). "Bueno pues hablamos el Lunes siguiente y quedamos". Él: Me abre la puerta y dice que tiene que ducharse, que le esperan y tiene prisa. 


Esta es una muestra de cómo soy capaz de crear una situación patética, de que mi habilidad para babear aún sabiendo que  se me nota es importante y que si había alguna posibilidad, la suelo joder por inconsciente. Es solo uno de los múltiples ejemplos. No hablaremos de cervezas derramadas, de indisposiciones repentinas o de encuentros inesperados con el ex de turno...


Pero volviendo a lo mío, en estas estaba y me las daba felices pensando que con el casting y el anonimato, las cosas iban a ir mejor, cuando antes de darme cuenta la vuelvo a cagar. ¿Cómo puedo ser tan descuidado que voy y envío un e-mail a una persona equivocada? (Al menos no era a mi jefe, que cualquier cosa puede pasar). Tengo tal batiburrillo de mensajes y cosas que no me entero. Yo antes tenía un perfil de lo más soso y me daba tiempo de sobra para gestionar los dos mensajes anuales que me llegaban, pero ahora estoy desbordado y claro, pasan estas cosas...


El caso es que voy, me confundo al poner un guión bajo en lugar de uno medio y envío un correo a una persona que ni siquiera está en Gaydar. Os podéis imaginar la respuesta del tipo que recibe la misiva y que para más inri es hetero (por no mencionar que le adjuntaba una foto un poco subida de tono...) Casi sale a la calle a  darme de leches por haber pensado  que él podía querer algo conmigo, un hombre casado y con hijos... No tuve más remedio que explicar todo lo que pasaba, le conté lo del perfil que había abierto, lo del casting, lo del blog y finalmente lo de la probable confusión que yo había cometido. La historia le pareció curiosa y empezó a preguntarme. Como no había expectativas por medio, empecé a charlar con él  sin preocuparme por nada, tanto que incluso acabamos echando unas risas...


Y hete aquí, chicos... que quizá haya encontrado a alguien importante... Por supuesto el casting no ha acabado... pero mi energúmeno desconocido y yo hemos conectado de la forma más rocambolesca y os tengo que decir que tiene posibilidades de ganar (y si os preguntáis por su mujer, ya lo sabéis, no soy celoso)... Aún no sé quien se llevará el gato al agua pero alguno se tendrá que ir poniendo las pilas si quiere conseguir algo... Eso sí, prometo tener la boquita bien cerrada para no volver a liarla (Siempre que no sea estrictamente necesario, claro...)



Y colorín colorado, este cuento se ha acabado... (Por hoy)



jueves, 10 de diciembre de 2009

Fronteras


Mucha gente está preocupada por si mi perfil es real o no, si la foto corresponde con mi edad, si lo que cuento es cierto... y yo me pregunto ¿Qué mas da? Todos nuestros perfiles son reflejos más o menos fidedignos de una realidad; elegimos nuestra mejor foto, contamos la parte más interesante de nuestra personalidad e intentamos construir un personaje atractivo que nos consiga ligues, novios, aventuras... 


Pero, ¿Qué hay de verdad en lo que mostramos? ¿Somos o no somos como aparecemos? Los límites entre lo real y lo imaginario, entre la ficción y la realidad son muy endebles.  Por supuesto, esta discusión sobre las fronteras de la percepción no es nueva: ni me la estoy inventando, ni estoy siendo original. Es tan antigua como la cultura humana y solo hay que leer un poco a Platón para saberlo...


Pero no voy a daros la chapa ni me voy a poner pedante. Voy a hablaros de mi, que era lo que me importaba en este post porque tengo algo muy importante que contaros y que quiero que sepáis:  Casi todo lo que cuento es mentira...  (silencio) Ya está, ya lo sabéis, ya me puedo quedar tranquilo. Muchos lo imaginaban y espero que los garantes de la verdad descansen de una vez. A ellos les digo que soy un mentiroso y de los gordos.  Por todo esto merezco la exposición pública, el lapidamiento, el destierro y lo sé.



A los que no les importe mucho si esto es una farsa o no, les diré que para ser justos mi afirmación anterior tampoco es del todo cierta (Qué jaleo, ¿verdad?). Hay hechos que son veraces y hay otros que no. Por ejemplo, las fotos no son mías (y  a alguno le parece tan mal que hasta me quiere denunciar por uso indebido de las imágenes...) Pero detrás de todo estoy yo, contando parte de mí. Claro que he estado en carreteras escondidas, claro que me he perdido por los pasillos en penumbra de lo prohibido, claro que me gustaría un compañero de viaje que me haga temblar de deseo... y si busco entre líneas, encuentro que no hago otra cosa que expresar mis  miedos y esperanzas. Hay mucho más de mi en estas páginas de lo que estoy dispuesto a aceptar... y lo comparto públicamente como una forma de exorcismo o un grito de solidaridad y empatía con los que no somos lo más de lo más.


¿Y es que dónde empieza el personaje y dónde la persona? Vosotros elegís.




lunes, 30 de noviembre de 2009

Maldita estadística


Después de varios días de experiencia (qué mogollón, eh?) ya puedo ir sacando algunas conclusiones. En primer lugar los números: En 48 horas me han visitado 584 (y subiendo). He recibido unos 80 mensajes, me han nominado dos veces y tengo un buen ramillete de llamas y estrellas. ¿Éxito, mérito de un perfil currado? Desgraciadamente no es así... más del 95% de estos resultados se deben a las fotos que he publicado. Que sí, que el tío está muy bueno pero es que casi nadie lee ni tan siquiera los pies de página en los que indico que no se trata de mi. Es evidente que el fracaso del modelo educativo ha llegado hasta aquí. O eso o que es verdad esa teoría de las feministas radicales que dicen que al hombre no le llega la sangre a la cabeza porque la tiene en la po... Aunque tratándose de una página de contactos es normal que esto ocurra, no?



Aún así, el experimento está resultando harto interesante y me está dando la oportunidad de hacer una tipología del hombre gay medio. Es un poco básica pero ahí va:

  • Tipo nº 1: El fálico, POLLA, POLLA, POLLA, POLLA!!!!! AAAHHH ME CORRROOOO!!! (No hay que explicar mucho más, no?)
  • Tipo nº 2: El reflexivo. Es el que me aconseja que piense sobre lo subjetivo de la belleza, que todos tenemos algo bueno, que quizá deba ir al psicólogo, que debería plantearme éticamente la oportunidad de un perfil así, que se me va la olla, que estoy como una regadera... (Alguno ha sido un pelín más agresivo pero bueno.... Dedicaré un post a este tipo)
  • Tipo nº 3: El tímido. Solo se atreve a utilizar emoticonos y si me apuras es capaz de decir hola... (Esto no es ser tímido, coño, es ser un agarrao, que necesito algo más de información para hacerme una idea!!)
  • Tipo nº 4: El desconfiado: ¿Qué me quieres vender?
  • Tipo nº 5: El incrédulo: Las fotos son tuyas sí o sí, que por algo las estoy viendo. Además te has confundido y no tienes 41 años, que no hay nadie que se mantenga así de joven, joder....
  • Tipo nº 6: La especie en extinción: Bueno... vale... algunos se han echado unas risas con esto...



Hay más tipologías y seguramente no estaré siendo muy justo pero iré profundizando en ellas en otro momento que ahora tengo hora con mi terapeuta... porque la verdad esto de ligar va a ser más difícil de lo que yo pensaba y tengo que hablarlo con alguien que me entienda... (para eso le pago, no te jode...)



Mientras tanto, para los que no leen, les dejo un foto y así se entretienen...










Vamos por partes



Por si acaso hay alguien por ahí que no entiende para nada de qué va esto, me voy a explicar.



Gaydar es una página de contactos gays al estilo de Meetic u otras parecidas que pudieran existir en el mundo hetero. En Gaydar, el usuario publica un perfil propio con fotos, con descripciones más o menos acertadas y con una explicación de qué espera encontrar. A partir de ahí, uno puede ver el perfil de otros participantes, contactar con ellos, etc. Gaydar es junto a Bakala uno de los portales más usados para este tipo de cosas. 


Yo hace bastante tiempo que lo visito de forma intermitente. Tampoco lo utilizo demasiado pero las pocas veces que lo he hecho no he obtenido mucho éxito. En cualquier caso, es el medio que he elegido para este casting que me he propuesto que me saque de una vez por todas de este estado de virginidad vergonzante que me atrapa. No en vano, Gaydar es una de las páginas más importantes del sector... (Abundo en las virtudes de la página a ver si me pagan algo por la  publi gratuita ;-)) Un poco más abajo podréis ver lo que describo de mi mismo y lo que pido...


Por cierto este primer fin de semana ha sido profuso en anécdotas y contactos virtuales... pero ya lo iré contando a lo largo de la semana...  





sábado, 28 de noviembre de 2009

Siempre hay un primer día



Anoche salí de cena. Estuve con unos amigos, nos reímos, nos lo pasamos bien y cuando acabó la noche, nos despedimos y cada uno se fue a su casa. Bueno... todos menos yo. El resto son heteros, tienen pareja, etc. Os podéis imaginar lo que hice... ir a buscar guerra. Anoche no me apetecía la Ego, ni tomar un trago en el High o en otro antro del estilo. No me gusta demasiado andar solo por los bares a no ser que esté muy borracho (cosa que ayer no ocurría)... El caso es que cogí el coche y me fui para Artxanda. El panorama era desolador. Solo dos coches y nada de lo que vi me pareció demasiado interesante. Lo cierto es que quizá no tenía muchas ganas de nada.

Me fui a casa y ya en la cama, no pude dejar de darle vueltas a lo que más tarde plasmé en Gaydar ¿Por qué no funciona mi atractivo natural con los hombres? Dicho y hecho, pensé que lo mejor es montar un casting. Algo corto en el tiempo pero con chispa... Algo interesante para variar. Seguro que hay algún descerebrado por ahí al que acabar gustando...

Oye chico, qué éxito: Abrir el perfil y 6 horas después 32 mensajes!!! ¿Por qué no lo he hecho antes? Hay de todo y alguno incluso interesante. También es verdad que el 90% no ha leído el texto y me enseña la polla porque le ha gustado la foto, pero por algo se empieza, no?

Os mantendré al día. De esta me caso como que me llamo Viggo... o no...